Llegó San Valentín, y con él, los corazones saltan de alegría, aunque no precisamente los que adornan las puertas de nuestras clases. ¿Qué nos incitó a hacer estos corazones de papel? ¿El amor? ¿Solidaridad con el instituto? ¿Nuestra gran participación?… ¡No! Una piruleta que nos aguardaba en la conserjería a cambio de cada corazón, y que nos dieron las cartulinas para hacerlo.
Si es que al final, somos unos interesados, pero con un gran corazón… ¿no? Miguel Gallardo

Junio 23, 2008 at 8:31 am
Miguel ¿Porqué no has participado más en la revista? Esa acidez que muestras en tus escritos vale un Potosí. Anímate y el año que viene implícate un poco más. Lo haces muy bien.